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Formación. Modulo 3: Urbanidad y ciudadanía digital

17 Martxoa, 2011

Nuevos post firmado por Lorena Fernandez dónde nos cuenta parte del trabajo realizado durante la pasada semana en la formación elkartekintza para entidades del tercer sector en Euskadi.

Los debates en el foro de este módulo han sido tan ricos, que este post va a ser una síntesis de lo allí tratado.

De cara a trabajar la identidad digital de nuestras organizaciones, lo más apropiado es inicialmente determinar a quién nos queremos dirigir (acotar nuestra audiencia). Siempre tendremos la tentación de hacerlo al mundo mundial, pero hay que ser realistas y focalizar nuestros esfuerzos. Koro nos ponía el mejor de los ejemplos: “si hablas sobre detergentes olvídate de la gente que ni siquiera tiene lavadora”. Y aún más importante: responder el para qué. Porque no podemos permitir que las herramientas se conviertan en un fin en vez de ser un medio.

Tras esto, toca analizar en qué plataformas/espacios están esas personas. Es mejor participar en pocos sitios pero de una manera intensiva, no dejando una sensación de abandono o contestador automático que lo único que hace es repetir sus soflamas. Y si es importante participar, aún lo es más escuchar. Puede ser incluso una práctica ideal de inicio para encontrar a nuestros compañeros de viaje cibernético.

Si diseñamos una estrategia de participación en esas plataformas, teniendo en cuenta la “netiqueta” y lenguaje que funciona para cada una, tocará también establecer una serie de métricas sociales (recalco lo de sociales, porque muchas veces prevalece la falsa creencia de que los números redondos son los mejores indicadores y que “más significa mejor”) para ver nuestros avances o retrocesos.

"mallix CC by-nc-nd"

En cuanto a nuestra identidad digital, dejamos en evidencia que todos/as contamos con una (desperdigada en multitud de pedacitos o espacios en Internet). Otra cosa es que seamos conscientes de ello ;-). Y aún más: que nos demos cuenta de que esa identidad digital no sólo la estamos construyendo nosotros, sino también nuestro entorno. Ya lo decía Zigmunt Bauman (y no hablaba de Internet): “La construcción de identidad implica el triple desafío (y riesgo) de confiar en uno mismo, en otros y también en la sociedad.

¿Cambio sociológico o cambio tecnológico?

Todos coincidimos en que el éxito de plataformas como Facebook, Tuenti o Twitter viene propiciado por un cambio social y comunicacional (entrando en ocasiones en el debate de si es antes el huevo o la gallina). Pero también vemos claro que tienen sus días contados y otras “killer applications” darán su reino por acabado. Las redes sociales no son un invento que haya surgido al amparo de Internet. Siempre han existido, sólo que ahora se ha incrementado el tamaño de las mismas gracias a las herramientas. Como decía Genís Roca, Internet “es como un superpoder” que permite ampliar las capacidades de los seres humanos. La cuestión está en quién tiene ese superpoder, quién quiere este poder y quién puede tener este superpoder.

Miedos

La incertidumbre que nos genera lo que no podemos controlar, normalmente nos paraliza. El ser humano por naturaleza necesita gobernar lo que hace, entender lo que le rodea. Tendemos a asimilar lo desconocido como un peligro potencial en vez de hacerlo como una oportunidad. Es por esto, que las nuevas tecnologías nos provocan una serie de miedos que tendremos que aprender a controlar: la celeridad con la que cambian (muy típica también de la sociedad en la que vivimos), la privacidad, las condiciones de uso (o abuso) de algunas plataformas, …

El otro día leía en una presentación muy acertada lo siguiente:

Como personas, ciudadanos, podemos elegir:

  1. Vivir en la Red (residentes digitales)
  2. Visitar la Red (visitantes digitales)
  3. Incluso ignorar la Red

Pero como padres, formadores, docentes, … tenemos la responsabilidad de conocer, puesto que vamos a educar para vivir en la Red

¿Puede el Ciberactivismo cambiar el mundo?

Con esta pregunta, Raúl nos tiraba de la lengua. Así que debatimos también el exagerado papel que, desde los medios de comunicación tradicionales, se atribuye estos días a las redes en cambios sociales y revoluciones populares. ¿Han encendido la mecha o simplemente han ayudado a propagarla en situaciones muy concretas? Dos fueron los artículos que saltaron a la palestra: “Ni Facebook, ni Twitter: son los fusiles” y “Twitter se suma a los grandes iconos revolucionarios“.

¡Nos seguimos leyendo!

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2 Iruzkin leave one →
  1. Aritz Contreras permalink
    18 Martxoa, 2011 7:43

    Perfecto trabajo de síntesis de los trabajado en el módulo. Todos los comentenidos y comentarios de los foros han sido interesantísimos y dejan un montón de ideas sobre las que reflexionar y seguir trabajando.

    Un saludo

    • asiergallastegi permalink
      18 Martxoa, 2011 12:08

      La sensación Aritz es de mucho nivel en contenido e interacción. El material permanece y el trabajo que podemos hacer con él también… Tenemos que cuidar la posibilidad de seguir construyendo desde la conversación y la colaboración. Abrazo

Utzi erantzun bat

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